La verdad es que muchos demócratas ´moderados’ prefieren apoyar a Donald Trump en la presidencia de EEUU que a Sanders en la carrera a la Casa Blanca.

Truth is many Democrat ‘moderates’ prefer Trump to Sanders in 2020 White House race

En este sentido ellos son el vivo reflejo del establecimiento de Republicanos, tales como George W Bush y Colin Powell, quienes públicamente expresaron su apoyo a Hillary Clinton durante la competencia en el 2016.

Durante esta semana en el encendido primer debate del Partido Demócrata, el gobernador formal de Colorado John Hickenlooper advirtió que: «podrían también como enviar en expreso la elección de Donald Trump» si el partido adoptaba plataformas radicales. Tales como ‘Bernie Sanders’ ‘Medicare para todos’, el Nuevo Tratado Verde y otras iniciativas de cambio en juego.

El intercambio que resultó apasionante expuso claramente los dos campos en el partido Demócrata: los ´moderados’ (representantes del establecimiento partidista quienes su principal enfrentamiento es Joe Biden), y los más progresivos demócratas socialistas, Bernie Sanders, tal vez Elizabeth Warren, más las cuatro jóvenes congresistas bautizadas por Trump como el « Escuadrón », y cuya cara más popular es ahora Alexandria Ocasio-Cortez.

Esta lucha es defendible en la batalla política más importante teniendo lugar hoy en cualquier parte del mundo.

Esto puede parecer que los moderados tienen un caso convincente. Después de todo, ¿no son sólo simplemente demócratas socialistas muy radicales que  ganan frente a la mayoría de los votantes? ¿Es la verdadera lucha no el concurso para los indecisos votantes moderados quienes nunca avalaran un musulmán, como Ilhan Omar quien mantiene su cabello cubierto?  ¿Y si el mismo Donald Trump no cuenta con esto cuando él brutalmente atacó el « Escuadrón»,  solo así obligando a todo el partido Democrático a mostrar solidaridad con las cuatro chicas, elevándolas al status de símbolos de partidos?

Para los centristas del Partido Demócrata, la cosa más importante es lidiar con Trump y normalizar la hegemonía el cuál su elección la interrumpió.

Deja Vu

Infortunadamente esta estrategia fue ya probada: Hillary Clinton la siguió, y una gran mayoría de los medios de comunicación pensaron que no podía perder porque

Trump era inelegible. Incluso los dos Republicanos Presidentes Bush, padre e hijo, la avalaron, pero ella perdió y Trump ganó. Su victoria debilitó el establecimiento de la Derecha.

Ahora, ¿no es hora de que la izquierda haga lo mismo? Porque, como con Trump hace tres años, tienen muchas posibilidades de ganar.

Por supuesto, es esta perspectiva la que hace que todo el establecimiento entre en pánico, incluso permitiendo la pseudo-alternativa de Trump. Los economistas convencionales predicen el colapso económico de los EEUU. En el caso de una victoria de Sanders y los analistas políticos del establecimiento temen el surgimiento del socialismo estatal totalitario. Al mismo tiempo, los liberales moderados de izquierda simpatizan con los objetivos de los socialistas democráticos, pero advierten que, desafortunadamente, no están en contacto con la realidad. Sin embargo, tienen razón en entrar en pánico: algo completamente nuevo está surgiendo en los Estados Unidos.

Lo que es tan refrescante sobre el ala izquierdista del Partido Demócrata es que dejaron atrás las aguas viciadas de la corrección política, como se vio recientemente en los excesos « MeToo ». Si bien se mantienen firmes con las luchas antirracistas y feministas, se centran en cuestiones sociales como la atención médica universal y las amenazas ecológicas, etc.

Lejos de ser socialistas locos que quieren convertir a los Estados Unidos en una nueva Venezuela, el ala izquierda del Partido Demócrata simplemente ha traído a los Estados Unidos el sabor de la vieja y auténtica socialdemocracia europea.

De hecho, un vistazo rápido a su programa deja en claro que no representan una amenaza mayor para las libertades occidentales que Willy Brandt u Olof Palme.

Todo cambió

Pero incluso eso que es más importante es que ellos no son la voz de la radicalización de la generación joven.  Ya sus caras públicas – cuatro mujeres jóvenes y un hombre viejo blanco – dicen una historia diferente. Si, ellos claramente demuestran que la mayoría de la generación más joven en los EEUU está cansada del establecimiento de todas sus versiones. También que ellos son escépticos sobre la habilidad del capitalismo como lo conocemos para lidiar con los problemas que enfrentan, y que la palabra socialismo para ellos ya no es más un tabú.

Sin embargo, el verdadero milagro es como muchos que han unido fuerzas con ‘hombres viejos blancos’ como Sanders representa la generación más vieja de los trabajadores ordinarios. La gente quien a menudo tendía a votar Republicano o incluso para Trump.

Lo que pasa aquí es algo que todos los partidarios de las Guerras de la Cultura y las políticas de identidad consideraron imposible: antirracistas, feministas, y ecologistas uniendo fuerzas con lo que fue considerado ‘la mayoría moral’ de la gente trabajadora ordinaria. Bernie Sanders, no la ultra Derecha, es la verdadera voz de la mayoría moral, si este periodo tiene algún significado positivo.

Entonces no, el eventual aumento de los socialistas democráticos no garantizará la reelección de Trump. Fue Hickenlooper y otros socialistas quienes fueron de hecho enviando en expreso un mensaje a Trump desde el debate. Su mensaje fue: «nosotros podemos ser sus enemigos, pero nosotros todos queremos ver a Bernie Sanders perder. Así que no se preocupe, si Bernie o alguien como él será el candidato del Partido Democrático, nosotros no vamos a soportar estar detrás de él – lo preferimos secretamente a usted para ganar »